lunes, 22 de diciembre de 2014

DESCARGA EMOCIONAL

Se acerca el fin de año y con él el principio de otro. Buen momento para reflexionar sobre lo que queremos continuar, lo que queremos cambiar, lo que queremos "arrastrar", lo que queremos eliminar y claro, lo que queremos sumar a nuestras vidas.
 
Y  en  todos estos propósitos hay emociones. Muchas de ellas no han sido identificadas correctamente y por lo tanto no han sido "controladas".
 
Para poder cargar resulta interesante descargar emociones. En ello estoy. Para ello, buenos y largos momentos en off, buenas compañías y quizás, algo nuevo por probar.
 
No me resulta fácil pero cada descarga es una inyección de aire fresco y energía positiva.
 
2014 huecos y 2015 impulsos energéticos. A por ellos.
 
Felices 2015 impulsos!!!!

jueves, 11 de diciembre de 2014

ES POSIBLE QUE TE DE IGUAL

Goteo de noticias. Alguien hace algo; alguien sufre o disfruta algo. Todos miramos; algunos callamos otros "nos mojamos". Es posible que pensemos que al comentarlo o callarlo lo solucionamos. Todavía no hemos aprendido a pensar en colectivo; mientras no me toque...

Mucho de ello parece lejano. Sí, tan lejano que lo tocamos con nuestro aliento. Pero da igual; mientras no me toque...

¿Qué más ha de pasar para que tomemos conciencia?, ¿que nos toque?. 

Y me pregunto: ¿ de verdad que nunca nos ha tocado?. Creo que muchas más veces de lo que estamos siendo conscientes. Pero da igual: mientras no me toque...

Comienzo a pensar que sólo nos va a importar cómo vivir cuando nos toque morir. 

También es posible que comience a importarte.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

¿QUÉ LE PASA A AMATXU?

Preguntaba Jon mientras sostenía entre sus deditos una de mis lágrimas.

Amatxu está triste porque papá (su bisabuelo) está malito.  Apretó sus vivarachos ojos y buscó refugio en uno de sus juguetes.

Sabemos que en algún momento hemos de despedirnos y nos despedirán. Lo sabemos.

Tratamos de buscar el final perfecto; que no sufra, que sienta nuestro amor, que esté en casa...y no tenemos ni idea de nada. 
Se le va apagando la luz poco a poco pero de vez en cuando regala miradas inocentes con sonrisas picaronas. Qué difícil entender. Me agarra de la mano y la aprieta durante horas; no sé qué me quiere decir y sufro. Quiero hacer todo lo que pueda por él no sé cómo hacerlo.

Ya no sabemos si está o no aquí;ni si la medicación le duele más que le alivia.

Esperar la despedida también es vivir.

jueves, 27 de noviembre de 2014

DÍA DE NO SABER

Hoy, que nadie me pregunte porque no sé nada. Nada de nada.
Estoy triste y feliz; esperanzada y entregada a la vida. Sé cuáles son las reglas del juego y las asumo.

Buscamos la felicidad incansablemente. Parece que está fuera, pero no. Está dentro, muy dentro de nosotros. Y ahí ando yo; escarbando. Cada día con ella y más cerca de ella. Cuando escarbas encuentras de todo; desde lo que ya no sirve para nada (quizás nunca sirvió) hasta lo que habías olvidado y conviene recordar. 


Qué intenso y nutritivo es el camino. 

Puliendo el diamante de mi vida encuentro lo más precioso en el pulir. 

Hoy, que nadie me pregunte que no sé nada.

jueves, 20 de noviembre de 2014

COMO UNA VALLA PUBLICITARIA

Puede parecer un tanto extraño eso de parecer una valla publicitaria. Para mí no lo es. Aunque no nos demos cuenta, nuestra cara, nuestro cuerpo, nuestra forma de expresarnos y manifestarnos nos delatan.

Queremos que no se sepa, no queremos hablar de ello, queremos que pase sin hacer demasiado caso de lo que estamos pensando y sintiendo. Sólo hace falta mirar a los ojos para saber que somos un espejo de todo lo que sucede dentro; lo mejor y lo peor.


Así, podemos decir que , en muchas ocasiones, somos pequeñas vallas publicitarias que tratan de vender lo que no tienen porque decimos que estamos bien pero no es así. Muy difícil de vender y de comprar.

No se tratan de publicitar nuestras penas ni tristezas ni tampoco de esconder lo que hay o de fingir lo que no hay. Es lo que es y todo es transitorio. Esto es la vida.

Tampoco debemos olvidar que somos nosotros los que finalmente decidimos qué colocar en la valla y para qué lo hacemos.

martes, 18 de noviembre de 2014

IMPOTENTE

Esta es una de las palabras que siento cuando comparto un tiempo con quienes están desesperados.
Ayer fue un día de esos.
Acudo a las dinámicas con la mejor de mis intenciones y con toda la fuerza para aprender con ellos y sacar lo mejor de cada situación. Salgo vacía, triste y con mucha frustración.

Durante mucho tiempo han podido vivir de su trabajo y aportar a la sociedad porque sentían que PERTENECÍAN. Se sentían aceptados, "normales", como cualquier otra persona.
Ahora no lo creo; sus miradas delatan desesperanza y desesperación. No sólo es no tener dinero, quizás también es la sensación de no ser, de no importar nada.

Y no ven esperanza en el futuro porque no confían en un sistema del que, a mi modo de ver, todos hemos sido cómplices. Ahora parece que quiere devorarlos; acabar con ellos y en los ojos de alguno de parece que lo está consiguiendo.

Ya no creen en nada; por no creer no creen ni en ellos y como desahogo buscan despotricar del sistema y de los políticos. Es un "parche"; saben que no sirve de mucho.

Y desde cualquier capital de provincia deciden que alguien no cumple los requisitos para una renta básica porque en su cuenta consta algún pequeño abono de un familiar. Desalmados, cuadriculados, intransigentes,
insensibles... 

Al calor de una situación privilegiada, lloro mi impotencia. No es dinero, es dignidad.