lunes, 15 de julio de 2013

Y NO ME DEJAN EN PAZ

Se lo he pedido en numerosas ocasiones; que me dejen en paz, que no me interesa lo que me cuentan.
 
Y aunque los que me molestan se fueron; ellas no me dejan en paz. Se han quedado en mi cabeza. Ideas, opiniones, críticas. Nada que me interese, nada que sume.



Tendré que echarlas. O mejor, primero dejaré que pululen por mi cabeza como se fuera la de otro   y luego me despediré de ellas con la certeza de que es un adiós de los buenos. Y si aún no han entrado, que no se molesten en llamar. No hay nadie.
 
Alguien ya lo dijo: "No hay mayor desprecio que el menor aprecio".

jueves, 11 de julio de 2013


QUÉ DIFÍCIL ES EQUIVOCARSE II
 
No tengo claro si es tan complicado como parece. Se me ocurre que, si todos usamos el mismo sistema métrico, el mismo sistema numérico, etc. ( ya se que estoy generalizando un poco) por qué no llegar a establecer un sistema socialmente aceptado y asumido para  valorar de la MISMA FORMA  tanto nuestros equívocos o errores como los de los demás.


Nos acercaríamos aún más a un "Estado de Empatía" generalizado y nos evitaría muchos equívocos ( de los fáciles). 

martes, 9 de julio de 2013

QUÉ DIFÍCIL ES EQUIVOCARSE

No creo haberme loca. Por lo menos, no todavía. Equivocarse no es otra cosa que VIVIR . No hay vida sin equivocación; estamos perfectamente diseñados para equivocarnos. Y eso no es por azar.
La clave está en cómo nos relacionamos tanto con nuestros equívocos como con los de los demás. Y ahí está el reto.
 
 
 
¿ Es tan complicado como parece?

lunes, 24 de junio de 2013

LA VIDA ME TRATA MEJOR DE LO QUE ME TRATO YO

Esa fue la respuesta que le di a un mensaje de un amigo. Y me salió del alma.
Probablemente sea así: que la vida me da mucho y bueno y en ocasiones me empeño en rebuscar entre lo innecesario.
Parece que no me guste ser  feliz; parece que me incomode y no me lo crea.
 
 
Y centro mi energías en lo vacío e inexistente para dejar de lado proyectos estupendos y llenos de posibilidades.
Esta es mi peor versión. La conozco muy bien. Sólo me falta un poco de mano izquierda con ella.

viernes, 21 de junio de 2013

AYER SOÑÉ


Son muchos los sueños que tengo despierta y espero no dejar de soñar jamás. Cuando estoy dormida es mi inconsciente el que manda: con los ojos abiertos soy yo la creadora de mis propios sueños. 
Y procuro no abusar; soñar lo posible (no cuento el del Euromillón).

Ayer mientras soñaba un poquito me di cuenta de que no era un sueño ni una creación: ES LA REALIDAD.
Fui consciente de que mis sueños más importantes se estaban haciendo realidad y que era yo la dormida por no darme cuenta de ello. No creo haber hecho nada para merecerlo pero sí voy a trabajar para no olvidar ni un sólo día que lo estoy consiguiendo. 

Gracias a quienes tiene la culpa.
 


Hoy, un viernes tan cualquiera como especial te invito a hacer un pequeño inventario de lo que tienes: quizás te pase como a mi y te des cuenta de que eres más ric@ de lo que piensas.

Un abrazo para todos.

lunes, 27 de mayo de 2013

OTRA PERSPECTIVA

A veces parece todo tan claro que huele a  sospecha. No hay una única perspectiva de nada ni de nadie y eso me da esperanza. Pensar que lo que me parece negativo no tiene porqué serlo; pensar que algo puede ser aún mejor es estupendo. Da fuerzas.

Dejarse llevar por cada momento; disfrutar cada sensación, cada pensamiento, cada sentimiento no es sino vivir plenamente. Ir más allá del mero existir. Esa es mi lucha.



Y cuando consigo prestar atención a cada uno de los momentos de mi día a día me doy cuenta de lo afortunada que soy y de lo poco que lo disfruto.

Presta atención a tu día a día, a tus hábitos, a tu entorno, a tu gente, a la gente, a la vida. Es mucho más de lo que jamás habías soñado. Y si tienes niños cerca...el paraíso.

domingo, 12 de mayo de 2013

MI PEQUEÑO GATEA

Rápido e inquieto comienza a curiosear cada día más. No tiene miedo y eso, además de mantenerme alerta, me fascina.
 
Sin ese miedo se meterá algún trompazo pero también le ayudará a evolucionar, a probar sus límites y a  crecer.
 
 
 
 ¿ Y, qué haré yo? Pues probar mis límites y miedos también y dejarle probar y crecer; si hay algún trompazo le abrazaré y entre regaño y regaño alabaré su ganas de probar, de saber, de vivir.
 
No quiero que se haga daño pero menos aún quiero mutilar sus curiosidad e inocencia.
 
 Cuando crezca a lo mejor todo cambia.